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Mostrando entradas de 2020

Multitud. Una vocación forjada en vínculos (3)

La revelación de Dios pasa de generación en generación, pero a diferencia de un conocimiento como el científico en el cual se transmite información, en el caso de la revelación la transmisión es de un acontecimiento: Jesucristo que murió y se entregó por mí . Tiene que ver con la Tradición de la que tan poco y vagamente hablé en mi examen de grado. Tiene que ver con el anuncio de Pablo las primeras comunidades: “Ustedes son conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios. Ustedes están edificados sobre los apóstoles y los profetas, que son los cimientos, mientras que la piedra angular es el mismo Jesucristo.” (Ef.2,19-20) La multitud dela que soy no es resultado de la masificación. Por el contrario, son hermanos, padres, amigos, ejemplos que transmiten el acontecimiento y constituyen historia . Mí historia. *** Panqui. La rebeldía religiosa se le manifestó en que no quería ir a misa con todos, sino el sábado a la noche con un cura gruñón a la vuelta de casa. Gruñón -p

Multitud. Una vocación forjada en vínculos (2)

Así como me gusta reconocerme siendo multitud , también me gusta la idea de que Dios mira la multitud . “El Señor mira desde el cielo, se fija en todos los hombres; desde su morada observa a todos los habitantes de la tierra: él modeló cada corazón y comprende todas sus acciones” (Sal.32) No nos mira aisladamente, sino en relación y siendo parte de un todo más amplio. Ese es el modo en que salva: “el Hijo del hombre .. vino… para servir y dar su vida en rescate por una multitud” (Mc.10,45). Contemplo esta idea saboreando mi propia historia que no es la mía, sino la de con tantos compartida. A menudo agradezco cómo Dios puso gente tan buena cerca de mí y en lugares insospechados. *** Fui a la entrevista vestido de saco y corbata. Disfrazado a una fiesta de no disfraces. Terminaron siendo mis jefes. Fueron padres fundadores de una prioridad de gobierno, de un sello de gestión. Lo parieron. La parieron. Familia disfuncional. Esposos por conveniencia. Durante un año entero pasé más tiemp

Multitud: una vocación forjada en vínculos (1)

Todo empezó cuando “iba a su encuentro una gran multitud” (Mc.2,8). Como en un pan y queso, de esa misma multitud “llamó a los que quiso”  (Mc.2,13). En una multitud más acotada desarrolló su misión de salvación, salvando así no separadamente sino como pueblo (LG9). En esa misma secuencia lógica hoy,  “rodeados de una nube de testigos…corramos resueltamente al combate que se nos presenta”  (Hb.12,1). Al final de cuentas,  “alcanzamos plenitud cuando rompemos las paredes y el corazón se nos llena de nombres y de rostros” (EG274) . Mi vocación es una historia forjada en vínculos . Soy mis vínculos que fueron, que están y que ya partieron. *** En un capítulo de This is us , Kate se da cuenta que le cuesta casarse porque Jack -su extraordinario papá- no estará para acompañarla. Al mismo tiempo sabe que no hay vuelta posible porque Jack no puede resucitar y porque ella está profundamente enamorada de Toby. No es que Kate me importara mucho, pero sí me ayudó a caer en la cuenta de que h

La inmortalidad de Tatá

"¿Seré inmortal?" , me preguntó Tatá una de las últimas veces que estuve con ella. Como desde aquel febrero de 2012 en que entré al curaje, cada vez que la despedía ella me decía que ya no me volvería a ver. La excepción, paradójicamente, fue la última vez que hablamos por zoom en que le conté de mí aceptación a la ordenación diaconal. Ella me dijo que después de todo, si se hacía el milagro de frenar el Coronavirus, tenía ganas de viajar a Chile para acompañarme en ese momento. Le estaba sacando provecho a su inmortalidad presunta. En la teología que estoy estudiando aprendo que el pueblo de Israel identifica los muertos con los olvidados . Es una tragedia que se busca reparar dejando algo de sí como la descendencia. Mientras que los vivos son aquellos que están presentes, que son recordados . Sin fe en la resurrección, la muerte es la peor de las desgracias. Es olvido eterno. El cristianismo indudablemente hereda esa tradición, aunque lo ilumine con el brillo de la resur

En campaña: ¿primer tiempo o primer round?

Nadie lo va a decir porque es incómodo, pero en el fondo seguramente más de un larretista celebró políticamente el lugar en el que quedaron parados. Alberto marcó la cancha y se definieron capitanes para el pan y queso . Como en los picados, suele ser importante quién elige sus jugadores aunque después todos formen parte de un mismo equipo . La unción de Larreta como capitán hecha por extraños aceleró la que tarde o temprano ocurriría desde adentro. Macri y Bullrich parecería que esperaban ese momento aunque a la larga puede que esta rápida unción los termine beneficiando en sus proyectos personalísimos. Desde Alberto fue hábil el intento de ubicar en el equipo contrario a Larreta y a la policía. Son los que no son nosotros. Son los que amenazan el sistema, pero sobre todo el proyecto original del frente de todos. Volviendo a la metáfora futbolera fue la pretensión no solamente de armarle un equipo sino también de imponerle una estrategia , unos valores: la seguridad, el éxito, la me

Kenosis (abajamiento)

Vuelvo al piso . Como lo hacía en la escuela de  Santa Lucía  en esa clase transformada en capilla. Pasaba horas mientras las velas se derretían iluminando algo de Jesús. Sentado en el suelo rezaba con otros veinteañeros y veinteañeras  deslumbrados por lo que (nos) pasaba en el misión . Vuelvo al suelo. Como lo hacía en la escuela de La Estancia, en Corrientes. En esos retiros que teníamos al terminar cada día  aunque le dijéramos oración de la noche . Noches de alto vuelo espiritual, musical y hasta me animaría a decir místico. Ahí se forjaron  amistades, tabores, aliados, en el mundo. Vuelvo la mirada a la tierra en donde  algo de James descansa para siempre . Aunque sabemos que es mucho más que eso, pero no podemos negar que  algo hay, hubo o como quieran conjugar .  Lo recuerdo y estiro el último final  mientras vacío el mate que me acabo de tomar antes de su funeral. Vuelvo a sentirme igual de pendex que los misioneros a los que yo supuestamente acompaño aunque la gracia de acomp

Vivir globalizados

El domingo a la tarde me encontré viendo Bayern-PSG por la imperdible final de la Champions. En contra de mis preferencias, la escasez del fútbol hizo que me interesara por este partido entre dos equipos a los que no debo haber visto cinco veces en mis 33 años no poco futboleros. No importa. A falta de pan, buenas son las tortas. Será parte de esta nueva normalidad . Por la televisión me sorprendió ver que había banderas en lugar de hinchas, parlantes en lugar de aliento y el maldito VAR en lugar del árbitro soberano; parecería ser que lo único que nos va quedando de humanidad son los jugadores (y hasta cierto punto sobre todo por tratarse de unos cuantos alemanes). Por la televisión también me sorprendió no ver la pelota; estoy cada día más ciego. Pero como me enseñó el Lucho -chicato conocido- la pelota en el fútbol más o menos tiene el mismo recorrido. No es la habilidad. Es la física, la naturaleza o como quieran decirlo. Es lo que es, es lo que somos. Y de eso quería escribir.

Una hermana de cuarenta

Cuando en Chile fueron las 23, del otro lado de la Cordillera que hay una hora más, mi hermana  estuvo cumpliendo cuarenta años. Y a mí me parece un montón y me impacta. Sé que la vejez es otra cosa. No. Es otra cosa. Es el impacto de tener una hermana de cuarenta años y de esta manera abrir la puerta a que inexorablemente empiecen a ser más. El impacto se remonta a mi niñez cuando mi mamá cumplió cuarenta años. Yo no tenía ni diez años y no me acuerdo mucho de los festejos o esas cosas. Sí me acuerdo que en el colegio, donde muchos de mis amigos eran los hijos mayores, yo ocultaba su edad. Era un poco por ella y también un poco por mí, pero creo que recién cuando cumplió 42 yo blanquié que ya no tenía 38 como mantuve por años. En Chile me dirían mamón . Ella está en igual situación y no hay mucho que hacer. Ahora que somos grandes , me parece infantil ocultar su edad. Ni siquiera disimularla. Al final de cuentas, cumplir años siempre será una bendición y un regalo poco evidente cuan

Un futuro prometedor

Mientras espero la respuesta a mi pedido de consagración para siempre en la Comunidad de los Padres de Schoenstatt, recibí el baldazo de agua fría de la noticia sobre acusaciones a Kentenich. Si bien el impacto menguó al ver las diferencias entre el título rimbombante y el contenido de la noticia, no puedo negar que movió el piso ¿Es posible verme disfrutando esta vida y también verme invadido por esa inseguridad? Ahora que somos grandes , la vida parece más complicada, llena de contradicciones y de sabores mezclados. “Juan así es la realidad” , me dice a menudo mi acompañante espiritual haciéndome sentir un pequeño idiota. “Así son las bienaventuranzas” (Mt.5), me recordó Joaco en uno de esos espacios maravillosos que compartimos semanalmente en casa en torno a la Palabra. Viviendo en Puente Alto aprendo que ni siquiera las condiciones más duras son excusa para no apostar por una vida en plenitud , por la venida del Reino . Con el transcurso de los días y el paso de la ver

Seguimos su huella, su vida nos inspira

Al cumplirse el primer aniversario de la partida de James, volvieron muchas sensaciones ya pasadas. Si bien ya no pedimos un cielo para James -porque lo creemos-, sigue igualmente siendo tema de oración y en este tiempo también es de inspiración . Así, están vivos los recuerdos de los últimos días de James, del funeral multitudinario y esos primeros esfuerzos -a menudo vanos- por retomar la vida sin su presencia. Vivimos procesos. Enfrentamos preguntas a riesgo de no hallar respuestas. Tuvimos momentos de paz. Y echamos de menos… En esos movimientos James se hizo presente, sigue estando presente . Con todo esto que nos ha ido pasando llegamos al primer aniversario en estas circunstancias de pandemia. Esta situación de alguna manera me acerca a experimentar en cierto modo algo de lo que vivió James durante la enfermedad: no saber muy bien qué va a pasar, experimentar la fragilidad de la (propia) vida, tomar recaudos sin saber si son suficientes, el anhelo de que todo fuera dist

¿Qué es la necesidad?

Hay una pregunta que me da vueltas desde que llegué a Puente Alto y me hace reflexionar: ¿Qué es la necesidad? que en realidad la mayoría de las veces termina derivando en el ¿qué es necesitar? Vivo en Puente Alto una de las comunas identificadas como más pobres y es la que viene liderando con solvencia el triste campeonato de casos de coronavirus. Hay poblaciones, hay campamentos, hay gente en situación de calle. Hay droga, hay narcos, hay consumidores que vienen a buscarla no se muy bien de dónde. En muy poco tiempo pude conocer estas realidades con cercanía y fácilmente uno podría afirmar que en Puente Alto hay necesidad . No lo niego. También me ha tocado vivir en otros lugares en donde todos viven en piezas individuales y baños propios. Tienen las necesidades básicas muy satisfechas y el día del cumpleaños es posible elegir qué torta comprar. Yo siempre pido con dulce de leche. Casi siempre hay agua caliente; cuando no hay -también pasa- es porque algo ha fallado y no

Crónica de lo insignificante

Me gusta cada mañana levantarme venciendo a la modorra tempranera que parece condenarme a estar el resto del día entre las sábanas. Es una Pascua cotidiana . Me gusta levantarme especialmente temprano, a esa hora en que el silencio se escucha. En la capilla de casa por la ventana entran otros sonidos. Durante el día se escucha el pelambre entre vecinos, la música de algún festejo que siempre parece en la casa más próxima, los fuegos artificiales que anuncian la llegada de la merca y el aviso de los almuerzos que trae la Municipalidad. A la mañana no se escucha nada importante . Escucho pájaros que cantan. La rosa solitaria de la entrada de casa sigue sobreviviendo a los ataques de los gatos y al olvido de este jardinero. El sol tenue pronostica un día hermoso. Las casitas toman su color con el transcurso de los minutos. Pasamos todos de la oscuridad a la luz. En lo posible yo no hablo: miro, escucho, tomo el mate que me hago o que Pedro me ceba. A veces juego a que la primera palabra