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Una Revolución de la Iglesia

Después de despedirme de Leticia y de rechazarle la oferta de su botella de coca con agua bendita, salimos de la casa y caminamos por la misma vereda hacia la izquierda con otros tres misioneros. Pasamos por delante de la casa donde vivían Lucho Suárez, Lio Messi, Carlitos Tevez y el Pity Martínez. En realidad, esos eran solamente los nombres que los pibes de la esquina habían usado el día anterior para que yo relatara sus intentos por meterme un gol. Naturalmente yo fui Martín Campaña. Superada aquella casa llegamos tímidamente a lo de Carol. O como se dice en Mendoza la Carol. De hecho, yo mismo acepté convertirme en esos días de misión en el Juan superando esa prepotencia que el artículo me generó en un primer momento. Los misioneros llevaban una hermosa remera blanca que yo no me pude poner por una razón de peso. En la espalda se leía el ambicioso lema: “Con María revolución de la Iglesia”. Ese rimbombante lema contradecía el tenor de nuestros encuentros misioneros ¿O será q...

La santidad después de Poblete

Por estos meses la crisis de parte de la Iglesia chilena puso en el ojo de la tormenta al ya difunto padre Renato Poblete al ser acusado de abusos de distinta índole. Su fama, hasta que esto saliera a la luz, era la propia de un santo por una supuesta vida ejemplar dedicada a los más pobres como sucesor del Padre San Alberto Hurtado. Lugares públicos llevan su nombre. Tras las denuncias -mediáticas y eclesiales- a muchos se les cayó el mundo y dejó abierta la sensación de que en este pasillo del mundo no hay nadie que pueda salvarse. Un poco en broma, un poco en serio, algunos se repiten “sólo falta que caiga el Padre Hurtado” ¡Dios no lo permita! La caída de Poblete, como también la de Karadima en década pasada o la de Maciel en otras latitudes, fue de gran impacto por el lugar en que cada uno había sido puesto (o que ellos se pusieron): líderes carismáticos, referentes absolutos, modelos inalcanzables de generaciones. Era el lugar de la santidad. Hechos aberrantes disimulados ...

Caminar al sacerdocio después de los abusos

La primera mitad de este 2018 me agarró viviendo en Alemania en la casa central de nuestra comunidad en un tiempo de oración y de estudio. De esta manera empezó mi séptimo año camino al sacerdocio, el cual ya me había hecho vivir en Chile, en Argentina y en Paraguay. De todos estos lugares el paso por Chile seguramente sea el más importante; o por lo menos el más largo. En Alemania, metido en un helado invierno, mientras experimentaba por primera vez qué es nevar, recibí los ecos de la visita del Papa Francisco a Chile. Por lo conocido, eso fue sólo el comienzo de un año bisagra para la Iglesia. Lo singular fue que el mismo Papa fue el gran promotor de una purificación de la Iglesia acogiendo a víctimas y confrontando a los responsables. Muchas de las consecuencias fueron mediáticamente muy conocidas: se multiplicaron denuncias de abusos, se descubrieron redes de esas prácticas, junto a los abusos se evidenciaron necesarias prácticas encubridoras, todos los obispos presentaron l...

No alcanzan las palabras

Final de la Libertadores . Final del mundo. Final del año. No hay mañana. 20 años para recuperarse. Bombonerazo. Banderazo. Despedida en Puerto Madero. Caravana. Monroe. Zona liberada. Piedras. Botellas. Los inadaptados de siempre. Más piedras. Vidrios. Blindaje mediático. Llamá al médico. Gases. Memes. Ganas de vomitar. Dolor de cabeza. Náuseas. No se juega. Se juega a las 18. Pablo Pérez y otro que nadie conoce. Arcos. Otamendi. Se juega a las 18. Cornea. Heridas superficiales. Doctor Pangrazio. Se juega 19:15. Ojo. Infantino. Represión. Nos obligan a jugar. Conos. Cunha entra en calor. Se juega. Empieza un poco más tarde. Reunión cumbre. Angelici. Donofrio. Domínguez. Yo no estoy de acuerdo con que se juegue. Eso lo dice Latorre. Estadísticas. Publicidades. Publicidades. Más Publicidades. Se juega. El show continúa. Juega Pablo Pérez. Represión. Corridas afuera. Llega Prefectura. Entradas falsas. No salen a entrar en calor. Gente afuera. Más Corridas. Udaondo. Quintero. Empieza 1...

Empeñado en la esperanza

No se trata de un acto voluntarista o una aplicación de categorías teológicas. Me pasa sencillamente por el hecho de ser. Sin embargo, con todo lo que ha pasado ¿es posible tener esperanza hoy? “La esperanza entra en conflicto con la realidad. Es por ello que se le puede acusar de ilusión en nombre de la objetividad empírica. Pero sucede que la esperanza ve la realidad y también ve sus posibilidades” . Con los límites para la divagación que el papel exige -cosa que claramente no le ocurre en las clases-, el Parra bueno me dio esa buena luz. La pretensión de ver y controlar la realidad nos privan de ver la esperanza. Dicho en sencillo: amigo si vos crees que ya tenés la posta no te queda esperar nada . Para evitar toda posible abstracción de la realidad, debo admitir que me duele -y mucho- ver ciertas cosas que pasan en la realidad. Sin eufemismos, me repele la situación de la Iglesia en Chile. Me duele la incertidumbre política y económica de mi país. Lamento los esfuerzo para aca...