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Los caramelos de Ricardo

“Que en nombre de Jesucristo nuestro Señor todo lo que bendigan estas manos, sea bendito, todo lo que consagren sea consagrado y santificado.” Rito de ordenación sacerdotal.   La Ciudad de Buenos Aires, como tantas ciudades del mundo se está encaminando a una sobrepoblación. Esto pone sus servicios permanentemente al borde del colapso. El transporte, la cantidad de gente que se acumula en una esquina esperando el semáforo, el andar rítmico de todas las personas y el olor a nada son especialmente notables en su centro. El gran tema es que este “centro” es cada vez más grande y su afán conquistador disfrazado de accesibilidad o desarrollo pone en peligro al resto de la Ciudad. En este marco los barrios tan característicos de la Ciudad son como un oasis de la vida. Algunos pudieron soportar el avance del centro que promueve el desarrollo. Pienso en San Telmo que a fuerza de turistas se va encaminando a ser barrio del mundo y un no-barrio al mismo tiempo. Tanto ...

En los claroscuros del alma.

“Tu luz nos, Señor, nos hace ver la luz” Salmo 35.  La Patagonia de mi país sufre a causa de una de las arbitrariedades de los hombres de principios del Siglo XX. A decir verdad no es la región entera sino más bien algunos sitios distintos y lejanos entre ellos, pero con factor común. Se trata de la triste realidad aparente de muchas compartidas quedaron como perdidos en medio del vasto territorio nacional por la simple decisión de un gobernante que dispuso por dónde debía pasar el tren. La definición sobre si el tren se detendría aquí o más allá determinó la transformación de caseríos en poblados o en la eternización de caseríos como tales. A raíz de esto, pueblos cercanos con muchas potencialidades similares se transforman en polos opuestos. Así ocurre actualmente con el caserío conocido (o desconocido) como Maranhue según una palabra propia de nuestros pueblos cuya traducción nunca supe. Quedaron a pocos kilómetros de Piedra del Águila, sin embargo la diferencia ...

¡Pegale al arco!

Un lugar comun es... no arriesgar El objetivo es claro; meter la pelota adentro del arco. Los caminos para hacerlo son variados. De todos ellos hay uno que me exaspera especialmente. Es aquel que persigue el momento especialísimo para hacer la jugada calculada y así meterse en el arco con pelota y todo. Se pasan los noventa minutos haciendo dominio o posesión de balón, lateralizan el juego y creen cansar al rival hasta que llegue el momento en que se alinean los planetas –o se desalinean los defensores- y se hace el hueco. El gran problema es que ese momento no siempre llega y así puede terminarse el partido sin haber pateado al arco. Me acuerdo que en aquellos queridos años del intercolegial, el gran Leo Casciaro preguntaba a los delanteros si el rival era bueno o malo. Cuando ellos no sabían responder, Leo aumentaba el entusiasmo de su charla técnica para concluir en una afirmación cerrada como expresión de la poca trascendencia de nuestro juego: “ni siquiera probamos el arquero”...

La Bicicleta de Joel

En la misma cuadra donde yo vivo, vive Joel. No se muy bien cómo definirlo, pero debo admitir que Joel es un poco mi ídolo. Mientras juego a la pelota en la puerta de casa lo veo pasar siempre en su bicicleta. Tal vez sorprenda que me detenga en su bicicleta, pero de verdad la suya es especial. Yo también tengo una bici, pero es distinta porque la suya tiene cambios, a la noche tiene luces que permiten verla desde la esquina, las ruedas no se desinflan como las mías y su asiento tiene algo que parece más cómodo. La bicicleta de Joel, de verdad es diferente. Yo siempre soñaba con usarla. No pretendía irme lejos ni dar una vuelta grande sino que solamente una cuadra, dos pedaleadas. El problema es que para eso antes tenía que hacerme amigo suyo. Antes de dormir yo rezaba todas las noches para que se diera el milagro. No quería desmedirme en el pedido. Por eso a la Virgencita no le pedía una bicicleta como la de Joel sino solamente hacerme un poco amigo de él como para animarme a p...

En el Cielo no hay cautelares: una historia de dos mundos.

Un lugar comun es... confundir mundo lejano y el mundo inmediato. En la realidad existen dos mundos. uno es el mundo inmediato y otro es el mundo lejano. En el mundo inmediato transitan personas como nosotros. En el mundo lejano hay también personas, pero que son de otro mundo o que parecen ser como de otro mundo. A grandes rasgos uno elige en qué mundo vivir, pero a veces hay otros factores que determinan en qué mundo a uno le toca vivir. A grandes rasgos el mundo inmediato y el mundo lejano entran en contacto, o por lo menos tienen roces. El hombre naturalmente vive en el mundo inmediato, pero en algunos casos termina en el mundo lejano. Entonces todo hombre del mundo lejano tiene su mundo inmediato, pero no todos los hombres que viven en el mundo inmediato tienen un mundo lejano. Esta última oración es una verdad que concentra el eje de la historia y del problema. Para aclarar el panorama valga un ejemplo. Todos los futboleros jugamos al fútbol en el mundo inmediato. En ese ...